Llegó el momento de mostrarles una partecita de lo que vimos en Galápagos. Se trata pues de un archipiélago, que oficialmente se llama Colón, y que se encuentra a 1000 kilómetros hacia el occidente desde las costas ecuatorianas. La hora es distinta, es prácticamente otro país. Así que de Guayaquil se toma un vuelo hasta Baltra que es una islita pequeña casi pegada a una mucho más grande, Santa Cruz, que no es la más grande del archipiélago, y en donde se encuentra la población más importante, Puerto Ayora.
Así que el viaje inició cuando aterrizamos en Baltra, después de las revisiones del caso (que habían empezado desde Guayaquil, donde ya nos habían decomisado una granadilla que queríamos introducir ilegalmente en este territorio, patrimonio natural de la humanidad), nos recibió nuestro guía, César. Un señor de casi 70 años, con muy buena disposición y mucha experiencia, pero también ya un poco acabado por los años.
Nuestro primer destino fue Santa Cruz, es la isla que mencionaba ahora. A penas pasando el canal que las separa, nos dirigimos a unas playas, Bachas, en donde pasamos la tarde. Tuvimos el primer contacto con los lobos marinos, las iguanas y los cangrejos. Algunos, cobardes, nos metimos un poco al agua, mientras que otros, más osados, empezaron de una vez a hacer snorkel.
