Segundo y último día. El itinerario empezaba otra vez en el Puente de Carlos, pero ahora me fui hacia la Ciudad Antigua.
El castillo y el Puente de Carlos desde la orilla del río.
Esta es la Plaza de la Ciudad Antigua. La catedral al fondo, una torre a la izquierda, con un reloj astronómico.
No se verá mucho, como siempre, pero este reloj que está en plena calle también tiene unos autómatas que todas las horas se ponen a andar. Aquí es la muerte, el esqueleto de la derecha, el que hace sonar la campana. Se abren las ventanas de arriba y desfilan los apóstoles. Y al final canta el gallo.
No sé si siempre será así, o si era porque era domingo, pero la plaza estaba hecha un mercardo. Aquí se come por la calle y no es caro. Con 40 coronas ya se consigue comida basura. Hay quioscos por todos lados y hasta asaderos. Muchas salchichas y carnes. Y cerveza, claro.
Hay un pan que no sé cómo se llama, pero tenía cara de ser típico. Cogen unos tubos, ponen la masa alrededor y luego ponen a asar encima de carbones. Cuando el pan ya está dorado, le echan azúcar por encima. Miren la réplica gigante en el techo de la carpa.
Praga fue durante mucho tiempo una ciudad multicultural. Había alemanes y judíos. Hoy ya no queda mucho. Los judíos prácticamente exterminados y los alemanes expulsados. Pero todavía hay un barrio judío, en el que volvieron museo las sinagogas y el cementerio.
Ese es un reloj con los números hebreos y las agujas giran en el otro sentido.
El cementerio judío.
La Sinagoga Vieja-Nueva, la más antigua de Europa.
Este es el interior de la Sinagoga Española, construida en el siglo XIX por judios españoles.
Cúpulas.
A Mozart.
A Kafka.
En las tiendas de recuerdos, se ven muchas matrioskas. Las muñecas que por lo que parece no son sólo rusas, se ven de todos los tamaños.
Y para terminar, algo de música, la oferta es variada, para todos los gustos. Fíjense en el tipo que toca el cuerno largo, estuve viéndolo un buen rato y en algún momento empezó a gotear sangre por el instrumento. Cuando terminó, se limpió con un pañuelo, se echó agua, una crema y siguió tocando, y sangrando.
