Y he aquí Córdoba… a casi 40 grados, el clima nos ha ido calentando a medida que avanzamos hacia el sur. En Lourdes nos hizo unos 20, en Barcelona casi nos insolamos pero había brisa. Madrid estuvo fresco por unos días en que las temperaturas bajaron. Pero ahora sí está el calor en su mayor expresión y, claro, peor aún en el sur de España…
Ahora mismo (4 de la tarde) es casi imposible caminar, y anochece entre las 9:30 y las 10 p.m. Aparte, con el ritmo de vida de los españoles, a esta hora no hay más que hacer. Aquí no hay nada abierto antes de las 9 o 10 de la mañana, hacia las 2 de la tarde todo el mundo se va a almorzar y todo el comercio cierra, y luego hacia las 5 vuelven a llenarse las calles. La gente sale cuando empieza el fresco, a las 10 de la noche cierran los almacenes y empieza la verdadera vida…
Y de la comida, ni hablar, aquí se come en cantidades… Un menú normal en un restaurante va con un primero y un segundo, aparte del postre. Pero el primero no es ninguna entrada como uno se lo imaginaría al tratar de equiparar la comida española a la francesa, ni tampoco es un primero liquido como los de Ecuador. El primero puede ser una señora paella o una buena ensalada, y el segundo es otro plato igual. Mucho aceite de oliva, como no, y pues eso sí muy saludable a pesar de las cantidades.
Hoy pasamos por la mezquita-catedral, dicen que el monumento islámico más importante en occidente. Es bastante curioso el resultado de la implantación de una catedral en lo que un día fue una mezquita para los moros. Retablos, que son ya de por sí una especialidad española, y que sólo se ven aquí y en América latina, junto a columnas árabes…
Aquí también hay un alcázar, el Alcázar de los reyes cristianos. Pero aquí lo mejor son los jardines…
Este es un filósofo que se inspiró de Aristóteles para interpretar la Torá, una autoridad del siglo 12 en judaísmo. Y dicen que tocarle el pie trae sabiduría… ahí va la pose para la foto, nada más.
Y esto es dizque la casa andalusí (un timo completo, pero en fin…)
