La segunda ciudad que escogi en Toscana esta vez fue Lucca, un pueblito que a primera vista parece un pueblo medieval mas rodeado de murallas y todo el cuento. Pero tambien tiene su encanto
Es la ciudad natal de Puccini.
Tiene un catedral muy en consonancia con el estilo florentino.
Tiene una plaza unica que sigue el trazado de lo que un dia era el anfiteatro romano. Y quedan algunos restos del pintoresco sureno…
Tiene una iglesia con un mosaico en la fachada.
Y una torre (otra torre mas!) desde la que se ve toda la ciudad. Aqui se ve el hueco de la Piazza Anfiteatro.
Lucca esta a media hora de Pisa y a una hora y media larga de tren de Florencia. Mas larga todavia con los retrasos de los trenes. Pero yo que pense que ya ningun desorden podia sorprenderme en este pais, ahora se que esto no tiene limites. El tren de Pisa a Florencia tenia que salir a las 14.20. Muy cumplido llegue 10 minutos antes a esperar. Hacia las 14.25 hacen un anuncio diciendo que el tren tiene 10 minutos de retraso. Nadie se inmuta, cosa comun aca. A las y treinta pasadas, anuncian 20 minutos de retardo. Los turistas empiezan a hacer cara de impacientes. Esperamos juiciosos hasta las y 40, pero nada, nada de nada. Finalmente hacen un anuncio especial y nos dicen que el tren fue suprimido… Aja. Regreso a la sala de espera a ver de donde sale el siguiente tren. Pais este… el unico (de los que conozco) en el que se suben vendedores ambulantes a los trenes y gritan “acqua, coca, fanta” como en el mas latinoamericano de los escenarios.
