Yo sé que todos están ansiosos de noticias del tan esperado viaje. Con un par de días de retraso, aquí van las fotos de Madrid. No hubo problemas en los aeropuertos, ni en el avión. La llegada fue tranquila. El único susto hasta ahora fue en el metro viniendo a Madrid. Los reflejos de buena bogotana de mi mamá salvaron a mi papá de que le sacaran un fajo de euros de la cintura cuando nos estábamos subiendo al metro. Experiencia traumática para empezar, pero ya la estamos superando.
Inmediatamente llegamos al hotel, dejamos maletas y salimos a comer. Este fue el primer almuerzo normalito para familiarizarnos con el cuento de los primeros y los segundos y todo eso.
Sin haber descansado ni nada, se fueron luego para el Palacio Real. Los dejé solos visitando mientras yo iba a buscar mi maleta en el albergue en el que me quedé la primera noche para llevarla al hotel. Como la cámara es tan difícil de usar, no quedó ninguna foto de adentro.
Terminamos el día en el museo del Prado. Una de las pinacotecas más grandes del mundo y visita obligatoria de Madrid. Obviamente, como la pintura es aburrida, sólo escogimos lo más representativo. Fuimos a ver Goya y el Greco. Luego Velásquez, a ver las Meninas.
Con Velásquez.
Con Goya.
Aprovechando la cercanía, fuimos a buscar un café en el Retiro.
Pero claro, con este calor y a las 8 de la noche nadie toma café. Terminaron tomando cerveza. Y con el cansancio del viaje, casi se quedan dormidos en la mesa.
El Palacio de Cristal en el Retiro.
Viendo patos y peces.
Hora de la comida. Pero el cansancio está que los vence.
Gazpacho andaluz, pollo y vegetales a la parrilla.
Antes de tomar el metro. Foto frente a la estación de Atocha.
Segundo día. Inicio en la Plaza Mayor.
La casa de la panadería.
Luego, paso por la Plaza del Sol, toda en obras en esta época.
Foto con el emblema de Madrid, el oso y el madroño.
Y luego a ubicarse.
Pero es que esos mapas son muy complicados.
Segundo desayuno del día como a las 11 (porque el primero quedaron con hambre y como el almuerzo no es sino hasta las 2). Churros y café con leche (en la barra, porque es más barato).
La plaza de la Cibeles.
La puerta de Alcalá.
El Centro Reina Sofía, el museo de arte contemporáneo más importante de Madrid. Aquí también escogimos bien lo que nos interesaba. Fuimos a ver el Guernica de Picasso y, por el lado de los surrealistas, a Dalí.
Atocha desde el ascensor panorámico del Centro Reina Sofía.
Probando la Horchata, una bebida de chufa.
Almuerzo en el corrientazo al lado de Atocha (11 euros).
Las Ventas. La plaza de toros más grande del mundo.
Comprando abanico.
Y comida en un turco-griego. Kebab…
…y falafel.
Inicio del tercer día. De paso por el Palacio camino a la estación de buses para ir a Segovia.
