Antes de irnos de Bretaña, un paseo por el centro de Saint-Malo. El centro antiguo está completamente amurallado, es una fortaleza rodeada por el mar.
Y la arquitectura por acá es muy gris. Las casas son de piedra gris, los techos grises o negros, no hay colores por ninguna parte, pocos balcones, todo así. Muy frío todo.
Con Jacques Cartier, el navegante que llegó a Canada que es de esta ciudad por lo que parece.
Alimentando los pájaros.
