Principios de junio, a algunos días del inicio oficial del verano, una escapada corta a Zaragoza, entre preparaciones para la sustentación del trabajo de investigación del máster. Zaragoza es una ciudad chiquita, poco menos de 700 mil habitantes, a medio camino entre el Cantábrico y el Mediterráneo cerca de la frontera francesa. Aún no hacía mucho calor, pero el tiempo estuvo bastante asoleado.
Éste es el mercado:
Y éste es César Augusto delante de las ruinas de las murallas romanas:
Ésta es la Catedral-Basílica de Nuestra Señora del Pilar, el templo barroco más grande de España empezado a construir en el siglo XVII y terminado en el XX. En el interior, entre otras cosas, frescos de Goya.
En la misma plaza, la Catedral del Salvador, comúnmente conocida como la Seo, está construida sobre los restos de la mezquita de la ciudad musulmana. Es un edificio bastante ecléctico que mezcla románico, gótico, mudéjar y barroco. Aquí se ve la fachada de un barroco neoclásico y el campanario barroco.
Ésta es la otra cara de la Seo, es el muro de la Capilla de San Miguel Arcángel, en estilo mudéjar aragonés.
En la plaza de las Catedrales, con la Lonja y la Seo de fondo:
San Juan de los Panetes es una iglesia reciente, del siglo XX, con una torrecita inclinada.
El nombre de Zaragoza parece derivar, a través del árabe, del nombre que recibió la ciudad romana, Caesaraugusta, la única con el nombre completo del emperador. Ésta es una reconstrucción de lo que debía ser el foro:
Las ruinas del teatro:
Y esto es el Ebro con la Basílica del Pilar al atardecer.










